La polémica generada en torno a la introducción de personajes de color en la nueva entrega de la popular franquicia Resident Evil continúa levantando polvo. Esta vez es el productor del juego, Jun Takeuchi, quien ha salido a la palestra para asegurar que no existió ninguna intención de crear un juego racista o un debate político.
Según Takeuchi, el primer tráiler fue malentendido, y la inclusión del recientemente mostrado personaje femenino del juego no tiene nada que ver con este asunto. Takeuchi asegura que dicho personaje estuvo planeado desde el principio y no surgió como respuesta a las acusaciones racistas contra el juego.